
John Cage es el compositor norteamericano de mayor influencia en el mundo de las artes musicales del siglo XX.
Hijo de un inventor, se dedicó a expandir las posibilidades del discurso musical siendo de los primeros compositores en hacer obras exclusivamente para instrumentos de percusión.
También inventó el “piano preparado” colocando objetos dentro de las cuerdas del piano convirtiéndolo en una orquesta de percusión para dos manos y fue de los primeros en incorporar el uso de instrumentos electrónicos a la composición tradicional.
Su profundo interés en las filosofías orientales, particularmente el Zen, lo hizo adoptar la no intencionalidad y la remoción de la voluntad explorando la música indeterminada o música del azar, permitiendo que todo aquello que no formaba parte del discurso establecido pudiese ser utilizado.
Dentro de esta línea se encuentra quizás su obra más emblemática, 4’33’’ donde el pianista se sienta frente al piano y no toca nada durante cuatro minutos y treinta y tres segundos siendo entonces la obra lo que sucede dentro y fuera de la sala, la gente tosiendo o susurrando, los automóviles en la calle o el sistema de ventilación, lo que siempre había sucedido en toda sala de conciertos pero que nunca había gozado de protagonismo.
También fue un pionero de la performance musical donde destacan obras como el Musicircus, posiblemente el primer “happening”.
Además de ser un experto micólogo, realizó también numerosas charlas sobre su visión musical y de vida, escribiendo varios libros, legado de un pensamiento inagotable.
Sus ideas son tan originales que todas ruegan por ser malentendidas y/o malinterpretadas, pero bajo el humor de Cage y su propensión a las acciones sin precedentes hay propósitos eminentemente serios, Cage es una fuente de ideas ricas e imaginativas que no pueden ser rechazadas o aceptadas del todo.
“Los juicios de valor son destructivos para nuestro correcto accionar, que es la curiosidad y la consciencia”
“¿Como vas a usar esa situación si estas ahí? Esa es la gran pregunta.”
“Por su falta de conexiones, un evento así requiere que uno haga sus propias conexiones.”
“El arte como un proceso que se echa a andar por un grupo de gente.”
“Mientras todos perciben en general las mismas cosas, cada uno registra una experiencia especifica, particularmente propia.”
“Hay una extremadamente compleja interpenetración de un número desconocido de centros.”
“No tienes que elegir realmente, si no más bien vivirlo. A medida que vas de un punto del lugar a otro la experiencia cambia; y cada persona determina lo que oye. La situación se relaciona de maneras distintas con los individuos, porque la atención no esta enfocada en un solo punto. La libertad de movimiento es clave para nuestro arte y nuestra sociedad.”
“Un arte que nos ayude a apreciar y disfrutar con todos los sentidos.”
“Nos estamos librando de la propiedad, sustituyendo el uso. Comenzando con ideas. ¿Cuáles podemos tomar? ¿Cuáles recibir?”
“Preguntan cuál es el propósito del arte. ¿Es así como son las cosas? Si hubiesen 100 artistas y un propósito, ¿Acaso uno lo entendería y 99 no? La gente todavía pide definiciones, pero ya está bastante claro que nada puede ser definido, menos el arte y sus propósitos. Ni siquiera estamos seguros de las zanahorias (si es que son lo que creemos que son, cuán venenosas son, quién las cultivo y bajo qué circunstancias).”
“¿Distracciones? ¿Interrupciones? Que sean bienvenidas. Te dan la oportunidad de saber si eres disciplinado.”